Vaya noche, doctor Dorantes

Dorantes

© Álvaro López del Cerro

El pianista sevillano estrenó anoche en JAZZMADRID las composiciones originales de su espectáculo «El tiempo por testigo».

Antes, en la tarde, en Centro Centro, la cantante Myriam Latrece mostró a la afición sus nuevas canciones, y, en el Teatro Monumental, la Banda Sinfónica Municipal de Madrid ofreció un concierto especial, «Vientos y voces del jazz»

Quienes acudieron anoche hasta el teatro Fernán Gómez para proveerse de una dosis de música repleta de claves autóctonas procedente de la acreditada farmacopea flamenca del doctor David Peña Dorantes, no hicieron el viaje en balde. Este virtuoso del piano estrenó por naturales el espectáculo «El tiempo por testigo». Un serial de temas encadenados y guiados por una única intención: mostrar con magistral heterodoxia cómo se puede romper con esquemas prefijados, abriéndole nuevos caminos al jazz y al flamenco.

Dorantes expone con tersa determinación la melodía en el piano, que, inmediatamente, recibe el refuerzo de los graves del contrabajo de Javier Moreno y de las chispeantes percusiones de Isidro Suárez. Comienza entonces una aventura artística que, en todos los casos, ilumina los rincones de la música que se interpreta, paseando, unas veces, por el jazz afrocubano, y, otras, por los senderos de una bulería de ritmo endiablado.

Dorantes busca, y consigue, emborronar con ello las fronteras entre los estilos, dando lugar a una música que parece encontrar inspiración en otro mundo. Y lo hace infundiendo un tratamiento muy personal a cada una de las piezas, si bien -y es importante apuntar este detalle- el experimento se produce sin perder jamás de vista, los sones originarios.

El epicentro del jazz

El flamenco avanza sin cesar hacia territorios insospechados, y aquí el epicentro de la sacudida artística se encuentra en el jazz. Magníficas las intervenciones del contrabajista Javier Moreno. Con él, muchos de los títulos del concierto sonaron con una vitalidad salvaje. La sensualidad de las percusiones, en los tiempos en los que el alboroto amainaba, se enredaban, por otra parte, con enamoramientos de pieles y corazones en títulos como «Errantes», «Sin muros» o el muy conocido «Orobroy».

Tanto Moreno, como Isidro Suárez, son un perfecto contrapunto para el piano de Dorantes, cuya apuesta estética en «El tiempo por testigo», entra perfectamente en el «mainstream» del flamenco actual, adornado y potenciado por la zigzagueante y espectacular lengua del jazz. El concierto conquistó al público, que aplaudió larga y sonoramente.

Miryam Latrece y Marco Mezquida al piano
© Álvaro López del Cerro

Myriam Latrece en Centro Centro

Podría haber sido el mismo público, tal vez, que, poco antes, en la tarde, había vuelto a agotar días atrás el taquillaje de Centro Centro para escuchar y disfrutar con el concierto de la cantante Myriam Latrece.

Myriam, cortesía del programa AIE en Ruta Jazz, demostró en su comparecencia que, desde los tiempos pasados en Akatupower, la banda con la que grabó un par de discos y apareció en carteles de diversos festivales, ha crecido mucho artísticamente. Su canto seduce ahora sin imposición, junto a un ajustado grupo instrumental de acompañamiento, que, en Marco Mezquida al piano, Pablo Martín Caminero en el contrabajo, y Michael Olivera en la batería, tiene a los mejores cómplices.

Su presentación fue toda una revelación, teniendo en cuenta que, en el mastodóntico panorama de los festivales de jazz de nuestro país, no siempre se invita a los aficionados a seguir y disfrutar los placeres de la voz. Myriam Latrece ha sido la primera de las variadas figuras que adornarán con su canto la  programación de la presente edición de JAZZMADRID. Todo un acierto.

El concierto de la Banda Sinfónica Municipal de Madrid

Y, para que comprueben lo completa que es la vida profesional de quienes cada día les contamos lo que acontece en este festival, interesante es que sepan también que, en el marco espectacular del Teatro Monumental, con un espectáculo que muy acertadamente titularon «Vientos y voces del jazz», compareció la Banda Sinfónica Municipal de Madrid, dirigida por el maestro Jan Cober.

La banda, con invitados y solistas muy apreciables, supo cómo convertir al público en socio natural de un repertorio repleto de títulos míticos del catálogo de estándares del jazz. Música muy bien interpretada y de la que, en su desarrollo, descubre rincones expresivos hasta ahora inéditos en las piezas. En años venideros, habrá que repetir la experiencia.

Recent posts